MÁRMOLES BARBERÀ-7-BCNIT-2
GOLES: 1-0.Héctor, min3. 2-0.Héctor, min4. 2-1.Sebas, min5. 3-1.Héctor, min18. 4-1.Josep, min19. 5-1.Álex, min 20. 5-2. Salu, min 17". 6-2.Josep, min 21".7-2.Héctor, min23".
INCIDENCIAS: Miércoles, 7 de noviembre de 2007.
Partido correspondiente a la 7ª jornada de liga (División de honor)
Instalaciones de Valldor Sala (8º)
ARB: Adi Lacatus (Bien)
ALINEACIÓN:
1-Jaime **
4-Baño***
5-Gómez************************************************************************************
6-Danny*
7-Héctor***
8-Robert*
9-Josep***
10-Xema**
14-Álex**
Bajas:Luis González
Ent:Manolo Amor/Almudena Luque
Todo hay que decir, que en esos minutos en los que en el fútbol se suele decir que los dos equipos se están conociendo, los de la Avenida ya estaban 2-0 arriba con dos destellos de Héctor.
Como es lógico, esto inyectó una mayor tranquilidad para ir poco a poco quitándose espinas. Y eso que el primer disparo recibido en contra acabó dentro e hizo saltar las alarmas, pero los fantasmas que es ese momento sobrevolaban Bellaterra acabaron por esconderse de nuevo. Y es que ayer Jaime debutó en la portería con un notable a pesar del primer susto. Bien bajo los palos, sencillo con los pies y excelente en las salidas. ¡Hay portero!
Al cántabro le ayudo el regreso de Baño, tan especial, como imprescindible en este equipo. También colaboró un impresionante, increíble y maravilloso Gómez, en defensa y en el vestuario, y un Xema que cuando lo hace fácil y exprime sus mejores recursos en banda es único. Josep bien, pero eso no es novedad. Con todo eso, una cabalgada vertical de Xema por la derecha sirvió para que Héctor pusiera el tercero no sin antes explorar el lado más tirano de la defensa. Josep desde la frontal hacia el cuarto, con la ayuda de un portero que debió asustarse al ver quien armaba la pierna. El punto y seguido lo colocó Álex, acabando con un fuerte disparo una obra maestra de Héctor en banda de las que valen una entrada y de esas que tanto gustan a "El Padrino". La segunda parte perdió bastante aliciente. Los locales se relajaron conscientes de su superioridad y del marcador, y tocaron una y otra vez la pelota sin más vacuna que las faltas rivales. Faltaba algo, Héctor estaba perdido sin Josep y viceversa, y el equipo jugaba bien hasta tres cuartos de campo sin acabar de apuntillar.
Pero ya saben "muerto el perro se acabó la rabia" y con ambos juntos otra vez llegaron los dos últimos goles. El primero del "Killer" y el segundo del "7" que, con la inestimable ayuda del portero, acabaron por enterrar el cadáver.
¡Eso es coño, y que se mueran los feos!





