SUPERA LOS 55 SAQUES DIRECTOS QUE ÉL MISMO HABÍA LOGRADO ESTA TEMPORADA EN ROLAND GARROS

Ivo Karlovic bate el récord de saques directos con 78 'aces'

  • El croata desaprovechó cuatro bolas de partido en el quinto set y acabó perdiéndo el encuentro y el primer punto de la eliminatoria · El 'gigante' cometió sólo cinco dobles faltas.

Ivo Karlovic volvió a hacer valer su apodo de 'cañonero' al firmar una tarjeta de 78 saques directos en el choque que le medía a Radek Stepanek en la semifinal de Copa Davis que se disputa en Porec sobre una pista de tierra batida. El gigante croata, de 205 centímetros de altura, ha roto todos los registros de este ránking. La marca anterior la tenía él mismo, con 55 'aces', seguidos en la clasificación por el sueco Joachim Johansson (51) y Roger Federer (50).

El croata Ivo Karlovic cedió ante el checo Radek Stepanek el primer punto de la eliminatoria al caer un marcador global de 6-7(5), 7-6(5), 7-6(6), 6-7(2) y 16-14 tras cinco horas y 59 minutos de juego en un encuentro disputado en el estadio 'Sportska Dvorana Zatika' con la arcilla como superficie de juego. Además de lo apretado del marcador, el choque quedará grabado en los anales de la historia de este deporte al haber conseguido, Karlovic, el mayor registro de saques directos en un partido. Un total de 78, 77 de ellos con el primer servicio y uno más con el segundo saque. Y aún así... acabó perdiendo el encuentro.

El registro anterior en este ranking lo lideraba igualmente karlovic, quien esta misma temporada había endosado 55 saques directos al australiano Lleyton Hewitt en la primera ronda de Roland Garros. En el siguiente escalón se encuentra el sueco Joachim Johansson, que consiguió 51 saques directos ante el estadounidense André Agassi en los octavos de final del Open de Australia 2008. A continuación va el suizo Roger Federer, que firmó 50 saques directos en la final de Wimbledon ante el estadounidense Andy Roddick. Luego reseñamos los 49 'aces' del holandés Richard Krajicek, los 47 del brasileño 'Guga' Kuerten y el suizo Marc Rosset, los 45 del australiano Mark Phillippoussis y el croata Goran Ivanisevic...

Ràdio Barberà 2008/2009

Un año de trabajo...y risas


¡Mi detalle en agradecimiento a esta última temporada!






ESCOBAR FUE ASESINADO TRAS MARCAR EN PROPIA PUERTA EN EL MUNDIAL DE 1994

15 años del autogol que supuso una condena a muerte

Andrés Escobar falleció 10 días después de marcar un autogol ante EE UU en el Mundial de Estados Unidos en 1994. Una persona se cruzó con él, le increpó y le disparó hasta en doce ocasiones para truncar la vida del defensa colombiano.

22 de junio de 1994. Mundial de Estados Unidos. Partido entre la anfitriona y Colombia en el estadio Rose Bowl de Los Ángeles ante más de 93.000 almas. Andrés Escobar iba a ser el desgraciado protagonista del encuentro y que a la postre iba a significar su muerte varios días más tarde. En el minuto 13 del encuentro, el defensa colombiano intentó despejar un balón ante la presencia del estadounidense John Harkes con tan mala suerte que el esférico acabó dentro de su portería. Aquel partido finalizó 2-1 a favor de Estados Unidos y las ilusiones que tenían los seguidores colombianos en el Mundial de 1994 acabaron por los suelos.

Colombia llegaba a la cita mundialista como un combinado potente. Con jugadores como René Higuita, Valderrama, Asprilla, Freddy Rincón o el 'Tren' Valencia, los aficionados veían que esta era una buena oportunidad para llegar lejos en un Mundial. Sin embargo, Colombia acabó último de la fase de grupos ante las selecciones de Rumanía, Suiza y Estados Unidos. Fue en su segundo partido del Mundial cuando Andrés Escobar iba a marcar un gol que supondría más tarde en su condena a muerte.

Ya de regreso a Colombia, Escobar disfrutaba de varios días de vacaciones en Medellín cuando una noche acabó tiroteado en una discoteca. El asesino, Humberto Muñoz Castro, se encontró con el futbolista y no dudó en increpar a Escobar por aquel fatídico autogol ante Estados Unidos. El jugador intentó por todos los medios no entrar en conflicto con Humberto, pero este no se lo pensó dos veces y le disparó hasta en doce ocasiones con su pistola. Andrés Escobar no llegó vivo al hospital.

Tras conocerse la noticia, el mundo del futbol quedó conmocionado. Aunque no se ha podido comprobar, muchos hablaron que detrás de este asesinato estaban las mafias dedicadas a las apuestas deportivas.

Los periódicos del día de su muerte mostraban su incredulidad tras lo sucedido con ‘El Caballero’, apodo de Andrés, y no dudaron en etiquetar a este futbolista como “un auténtico héroe”. La afición asegura en estos días de dolor que todavía no ha salido un jugador en Colombia como el desaparecido Escobar.

Sin embargo, muchos seguidores han querido ir más lejos y alguno comenta que tras el partido ante Estados Unidos y el gol en propia puerta de Escobar “mucha gente se imaginaba que podía ocurrir lo que finalmente sucedió. En Colombia esas cosas no se respetan”. Nunca un autogol supuso pagar un precio tan alto. A su funeral asistieron más de 100.000 personas que todavía recuerdan el día en que un tal Humberto Muñoz Castro se cruzó en la vida de Escobar.

El asesino, en libertad por "buena conducta"
El asesino del defensa colombiano fue condenado a 43 años de cárcel... pero once años más tarde Humberto Muñoz Castro volvería a disfrutar injustamente del sabor de la libertad. Su pena fue rebajada a los 23 años, sin embargo el juez ordenó en 2005 la libertad condicional para el asesino de Andrés Escobar por "buena conducta" dentro de la cárcel. Esta decisión provocó un grandísimo revuelo entre la población colombiana, que observaba con estupor cómo el individuo que acabó con la vida del zaguero volvía a pisar la calle. Como si el 2 de julio de 1994, dia en que falleció Escobar, no hubiera pasado nada.

En Julio de 2002, la ciudad de Medellín levantó un monumento en memoria del fallecido futbolista. Este lunes se cumplen 15 años de aquel fatídico gol en propia puerta de Andrés Escobar y que diez días después supondría su condena a muerte.


El autogol que le costó la vida

¡OLE, OLE, Y OLE!

Joaquín Sabina, Raúl y José Tomás reciben la medalla de oro de Madrid


El Ayuntamiento de Madrid ha concedido la Medalla de Oro de la Ciudad al cantautor Joaquín Sabina. Junto al músico han sido galardonados el futbolista Raúl González, el torero José Tomás y la pianista y mecenas Paloma O'Shea.

Según el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, son cuatro grandes nombres de la música, el deporte y el torero cuyas trayectorias profesionales están ligadas a la ciudad de Madrid.

Juan Antonio Samaranch, Alfredo Di Stefano, Alfredo Landa, Pedro Laín Entralgo, Teresa Berganza, Adolfo Suárez, Carmen Martin Gayte y José Hierro son otras personalidades distinguidas anteriormente con la Medalla de Oro de la capital de España.


Además del mes de las flores, mayo es, sin duda, tiempo de festejos en Madrid. Si el día de la Comunidad se celebra oficialmente en Sol, el de San Isidro -sin robar protagonismo a la Pradera- estrenó ubicación: el patio acristalado del Palacio de Cibeles, la joya de la nueva sede del Ayuntamiento.

Al estreno acudieron personalidades de todos los ámbitos y de todas las siglas políticas empezando por el Gobierno central, como la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde o la delegada de Gobierno en Madrid, Amparo Valcarce, representantes sindicales y del mundo empresarial.

Según el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, son cuatro grandes nombres de la música, el deporte y el torero cuyas trayectorias profesionales están ligadas a la ciudad de Madrid.

Juan Antonio Samaranch, Alfredo Di Stefano, Alfredo Landa, Pedro Laín Entralgo, Teresa Berganza, Adolfo Suárez, Carmen Martin Gayte y José Hierro son otras personalidades distinguidas anteriormente con la Medalla de Oro de la capital de España.

Todos, bajo la bóveda de cristal del nuevo patio, asistieron a la entrega de las cuatro Medallas de Oro de la Ciudad que, como cada año, el Ayuntamiento otorga a personajes relevantes de Madrid. Un deportista, un torero, un cantautor y una «rigurosa humanista» –en palabras del alcalde–, han sido los galardonados de esta edición. Los cerca de 400 invitados fueron testigos de cómo Ruiz-Gallardón «colgaba el oro» a cuatro personajes bien conocidos por todos: Raúl González Blanco, José Tomás, Joaquín Sabina y Paloma O’Shea.


Precisamente fue O’Shea, creadora de la Fundación Albéniz, la Escuela Superior de Música Reina Sofía y el Instituto Internacional de Música de Cámara de la Fundación Caja Madrid, la primera en subir al escenario.


La pianista, que dedicó el premio a sus alumnos «porque cada día me dan una lección», reconoció recibir la Medalla con «gran ilusión» porque «que te reconozcan los que trabajan contigo día a día es lo más bonito». Gallardón advirtió que «deberíamos reparar en la fórmula O’Shea», que combina «el sacrificio individual y trato personalizado, único modo de que la cultura sea ante todo una manera de vivir».
Después de O’Shea, le tocaba el turno a alguien que reconocía defenderse mejor en el terreno de juego que ante los micrófonos: Raúl González Blanco. De hecho, como anécdota, se comentaba que antes de comenzar el acto, el futbolista y José Tomás confesaban sentir un poco de «pánico escénico». El madridista recordó sus orígenes en Colonia Marconi y sus primeros partidos en el barrio de San Cristobal de los Ángeles. También aprovechó la ocasión para mostrar su «compromiso para lograr que Madrid sea sede olímpica en 2016».
En su vídeo-homenaje –que el Ayuntamiento preparó para los cuatro «ganadores»–, el ex jugador y Presidente de Honor del Real Madrid, Alfredo Di Stefano, resaltó su «capacidad de entrega». «Hoy compartimos faena», dijo Raúl a su amigo y también galardonado José Tomás, el otro «tímido» de la jornada.
El torero de Galapagar, recordó con especial cariño a su abuelo, quien con quien acudía «cada tarde de San Isidro a Las Ventas». Fue el alcalde quien hizo referencia a la ausencia del diestro en el cartel de esta edición. «Aunque la historia de amor entre José Tomás y Madrid se ha visto interrumpida este año, ésta no se puede romper», apreció Gallardón.

Más acostumbrado a subirse a un escenario estaba el cuarto «madrileño de oro». Joaquín Sabina bromeó diciendo que «por una medalla de Madrid, uno hasta madruga». El jienense afincado en Madrid desde los 30 años pronunció, como no podía ser de otra forma, el discurso más poético. Definió la capital como «el terreno de sueños entre Babilonia y el Paraíso terrenal»; una ciudad «que se deja conquistar desde el momento en que pones un pie en Atocha». Respecto a su vídeo-homenaje, el cantante mostró su lado más irónico: «Sé lo difícil que habrá sido encontrar a quien hable bien de mí. Yo creo que ahí han funcionado los sobres». Sabina se refirió a su compañero de andanzas, Joan Manuel Serrat, presente en el acto, diciendo que «él tiene la Medalla de Barcelona y no se la cambio». El creador de «Pongamos que hablo de Madrid» recordó a la madre de sus hijas Rocío y Carmela, que se mostraban «muy orgullosas» de su padre. Gallardón advirtió que «no se dejen engañar» por este hombre de las «mil máscaras» porque en el fondo es «un clásico».

Así fue la entrega...




¿Por qué a Joaquín Sabina?

En un período de doce años, ha dejado para mi los cinco mejores discos de canción que se hayan hecho en España. Algo casi abrumador...

Javier Krahe


Aún con retraso la noticia lo merecía...


 
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