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ESCOBAR FUE ASESINADO TRAS MARCAR EN PROPIA PUERTA EN EL MUNDIAL DE 1994

15 años del autogol que supuso una condena a muerte

Andrés Escobar falleció 10 días después de marcar un autogol ante EE UU en el Mundial de Estados Unidos en 1994. Una persona se cruzó con él, le increpó y le disparó hasta en doce ocasiones para truncar la vida del defensa colombiano.

22 de junio de 1994. Mundial de Estados Unidos. Partido entre la anfitriona y Colombia en el estadio Rose Bowl de Los Ángeles ante más de 93.000 almas. Andrés Escobar iba a ser el desgraciado protagonista del encuentro y que a la postre iba a significar su muerte varios días más tarde. En el minuto 13 del encuentro, el defensa colombiano intentó despejar un balón ante la presencia del estadounidense John Harkes con tan mala suerte que el esférico acabó dentro de su portería. Aquel partido finalizó 2-1 a favor de Estados Unidos y las ilusiones que tenían los seguidores colombianos en el Mundial de 1994 acabaron por los suelos.

Colombia llegaba a la cita mundialista como un combinado potente. Con jugadores como René Higuita, Valderrama, Asprilla, Freddy Rincón o el 'Tren' Valencia, los aficionados veían que esta era una buena oportunidad para llegar lejos en un Mundial. Sin embargo, Colombia acabó último de la fase de grupos ante las selecciones de Rumanía, Suiza y Estados Unidos. Fue en su segundo partido del Mundial cuando Andrés Escobar iba a marcar un gol que supondría más tarde en su condena a muerte.

Ya de regreso a Colombia, Escobar disfrutaba de varios días de vacaciones en Medellín cuando una noche acabó tiroteado en una discoteca. El asesino, Humberto Muñoz Castro, se encontró con el futbolista y no dudó en increpar a Escobar por aquel fatídico autogol ante Estados Unidos. El jugador intentó por todos los medios no entrar en conflicto con Humberto, pero este no se lo pensó dos veces y le disparó hasta en doce ocasiones con su pistola. Andrés Escobar no llegó vivo al hospital.

Tras conocerse la noticia, el mundo del futbol quedó conmocionado. Aunque no se ha podido comprobar, muchos hablaron que detrás de este asesinato estaban las mafias dedicadas a las apuestas deportivas.

Los periódicos del día de su muerte mostraban su incredulidad tras lo sucedido con ‘El Caballero’, apodo de Andrés, y no dudaron en etiquetar a este futbolista como “un auténtico héroe”. La afición asegura en estos días de dolor que todavía no ha salido un jugador en Colombia como el desaparecido Escobar.

Sin embargo, muchos seguidores han querido ir más lejos y alguno comenta que tras el partido ante Estados Unidos y el gol en propia puerta de Escobar “mucha gente se imaginaba que podía ocurrir lo que finalmente sucedió. En Colombia esas cosas no se respetan”. Nunca un autogol supuso pagar un precio tan alto. A su funeral asistieron más de 100.000 personas que todavía recuerdan el día en que un tal Humberto Muñoz Castro se cruzó en la vida de Escobar.

El asesino, en libertad por "buena conducta"
El asesino del defensa colombiano fue condenado a 43 años de cárcel... pero once años más tarde Humberto Muñoz Castro volvería a disfrutar injustamente del sabor de la libertad. Su pena fue rebajada a los 23 años, sin embargo el juez ordenó en 2005 la libertad condicional para el asesino de Andrés Escobar por "buena conducta" dentro de la cárcel. Esta decisión provocó un grandísimo revuelo entre la población colombiana, que observaba con estupor cómo el individuo que acabó con la vida del zaguero volvía a pisar la calle. Como si el 2 de julio de 1994, dia en que falleció Escobar, no hubiera pasado nada.

En Julio de 2002, la ciudad de Medellín levantó un monumento en memoria del fallecido futbolista. Este lunes se cumplen 15 años de aquel fatídico gol en propia puerta de Andrés Escobar y que diez días después supondría su condena a muerte.


El autogol que le costó la vida

¡QUÉ EXAGERAO!

El Espanyol aparta a una jugadora por ser seguidora del Barça

Noemí Rubio colgó en su página de la red social ''facebook'' unas fotografías en las que aparecía en la zona habilitada en las inmediaciones de Mestalla para los seguidores del Barça, con la cara pintada de azulgrana y una bufanda con los mismos colores atada a la cintura.




El Espanyol ha abierto un expediente disciplinario y ha apartado del equipo a la jugadora del equipo femenino Noemí Rubio por fotografiarse con los colores azulgranas, el pasado 13 de mayo, en la final de la Copa del Rey que el Barcelona y el Athletic Club disputaron en Valencia.

La propia Rubio colgó en su página de la red social ''facebook'' unas fotografías en las que aparecía en la zona habilitada en las inmediaciones de Mestalla para los seguidores del Barça, con la cara pintada de azulgrana y una bufanda con los mismos colores atada a la cintura.

A raíz de la publicación de estas fotografías, el Espanyol ha abierto un expediente a la centrocampista, que desde el pasado fin de semana ya no se entrena con la plantilla y que finaliza contrato con la entidad blanquiazul al final de la presente campaña.

En declaraciones al programa de COM Ràdio ''Què has dinat?'' (¿Qué has comido?), el consejero del Espanyol encargado del fútbol femenino, Josep Ramió, ha calificado el comportamiento de Rubio como "una falta de respeto para la entidad que le paga, una entidad donde ella está por voluntad propia desde hace cuatro años".

Ramió ha indicado que "es de sentido común que cuando se pide que se defienda el equipo y la entidad también va más allá del terreno de juego. El Espanyol tiene su sensibilidad propia y, esta chica que hace cuatro años que está con nosotros, sabe qué sensibilidades tenemos y se tiene que adaptar".

Fuentes: EFE

VALDÉS: Al César lo que es del César


Criticado y agasajado hasta la saciedad, Víctor Valdés ha dado en ésta eliminatoria un golpe de autoridad; un puñetazo sobre la mesa, que es donde toca, para que los hasta los más ateos de su cofradía piensen que tal vez se equivocan. Al menos en los últimos dos partidos seguro.

El meta azulgrana ha sido, con permiso de Iniesta, el jugador más determinante de la semifinal ante el Chelsea. Así es el fútbol en su parte más mezquina, en la que sólo recuerda al héroe y se olvida de todos los que hicieron posible que éste pudiera serlo.

Es aquí donde aparece el portero. Una profesión de alto riesgo en un circo sin muchas alarmas. Si el centrocampista pierde un balón en el centro del campo puede ser que, hasta en el peor de los casos, tenga cuatro o cinco hombres para intentarlo arreglar. Si el portero falla, sólo queda el gol.
En estos 180 minutos en los que cada uno a su manera buscaban la gloria. El Chelsea la tuvo en todos ellos, y se le fue en esos minutos en los que las apuestas están cerradas ya. Al Barça le bastaba un gol, un pequeño ruido que a medida que pasaban los minutos en Londres se iba convirtiendo en heroicidad. Y llegó.

Pero para que ese gol fuera el gol con mayúsculas antes estuvo siempre Valdés. En las pocas acciones en las que el Chelsea se atrevió a atacar sin darse la vuelta para mirar donde estaba Messi; ahí estaba. En la ida, para sacarle un mano a mano providencial a Drogba. Con valentía, y con el riego que cualquier otro en el campo puede tomar sin sospecha; por dos veces. Y en Stamford Bridge, donde el Barça se volcaba buscando un milagro, estuvo otra vez. Siempre aguantó. Luego llegó el gol de Iniesta, y ya pocos se acordaran de Valdés en Roma.

Como pocos se acuerdan de aquel uno contra uno que le sacó a Henry en la última final de la Champions. Con 1-0 abajo y a poco del final. Luego llegó Eto’o y Belleti. Y Almunia que demostró que ser portero no es tan fácil. Al igual que Cech, que vio como se le escapaba la oportunidad de su vida en un tiro que no era precisamente imparable.

Valdés ha tenido tres problemas muy grandes en todo el tiempo que lleva defendiendo la portería del Barça. El primero es su actitud chulesca y prepotente en el campo, que nunca acabó de llegar a la gente. El segundo es Casillas. Su eterna comparativa con Iker es una losa enorme. Valdés es Valdés, y a día de hoy no creo que haya un recambio mejor para él. Todos sabemos que Casillas es el mejor portero del mundo; pero ahí se acabó el debate. Igual que el Barça tiene a Xavi y el mi Madrid a Gago. Pero a Gago se le valora o se le desacredita por lo que hace en el campo; no por lo que hace Xavi… no sé si me entienden.

Y el tercer y más grande problema que ha tenido Valdés es simplemente ser portero. Una puesto en el campo que me recuerda al del árbitro. Lo mejor es que pase inadvertido, y apenas goza de palmadas en la espalda. Bastante tienen los otros con entenderlo como algo normal, y correr hacia atrás como locos.
El portero no suele ser héroe; ni sale a hombros. Sólo tiene una oportunidad de ganar que es el penalti, donde curiosamente él no tiene nada que perder, y el delantero si.

Ayer me acordé de un buen amigo que siempre fue portero y que nunca tuvo un don especial para estar bajo palos. Estábamos en una final. Perdíamos 1-0 y quedaban diez minutos. Con todos volcados hacia la remontada, sacó una mano prodigiosa que sólo él sabe como y de donde salió. La pelota fue a córner. Luego yo metí tres goles, remontamos y ganamos la final. Cuando acabó todo el mundo me decía que había ganado la final, que había desequilibrado el partido.
Lo curioso es que con el paso del tiempo, no recuerdo muy buen como fueron aquellos tres goles que nos dieron el título, pero jamás olvidé aquella parada.
Y él tampoco.


PD: De Henning ya ha hablado mucha gente…xD


Villa no fue un mercenario más...

"El guaje marcó ayer el gol más triste de su vida"

Denis Law fue un grandioso jugador escocés de los sesenta y primeros setenta. Perla del Manchester United, en el que compartió papeles estelares con Bobby Charlton y George Best. Jugó allí once años, más de cuatrocientos partidos. Ya mayor, en la 73-74, volvió al Manchester City, en el que había jugado un año en sus comienzos. El United estaba en declive. El último partido de la temporada fue el derbi, Manchester City-Manchester United. Muy cerca del final, Law marcó de tacón el 1-0. Ese resultado mandaba al United a Segunda. Law se quedó contrito. Se fue al vestuario y le sustituyeron. Ese día dejó el fútbol. Aquello resultó célebre, tanto que con el tiempo se ha generado una moda un poco tonta. Basta que un jugador haya estado una temporada de paso en cualquier sitio para que le preguntemos: ¿si marcas lo celebrarás? Y el hombre se da importancia y dice sí o no, según le sale. Una trivialización más.

Otro ritual artificioso y forzado, como el de los balones fuera cuando se cae alguien o el bote neutral convertido en balón para uno, porque sí. Y sin embargo, hay todavía ocasiones en las que lo de no celebrar el gol aparece como algo auténtico, con un porqué. Por ejemplo, ayer en el caso de Villa. Villa se crió en el Sporting. En Neustift, donde estuvo la selección en la Eurocopa, los compañeros de Cuatro le montaron una parabólica para captar desde allí el partido en el que el Sporting aseguró el ascenso con su victoria. Lo vio con sus parientes, como un hincha más, y gozó con esa alegría única que te da el fútbol cuando ganan tus colores. Ayer hubo penalti. Lo tiró y lo marcó. Necesitaba ese gol para su equipo, que se mete en la Champions. Eso es profesión y devoción. Pero estaba dañando a su Sporting, que ya teme al descenso. Eso es sólo devoción, pero con mayúsculas. Y es auténtico y respetable.

Fuentes:www.realsporting.com / www.as.com

El amor dura tres años

No hay más.
El sábado, llegó la vuelta a la más fiel de las rutinas merengues. La remontada, la épica, la corazonada...y la película nos suena ya.

Este Madrid lleva jugando así, y ganando la liga, dos años. Pero ¿donde está el límite?
Al fútbol como a casi todo se puede ganar con el corazón, pero no siempre el corazón responde, y este invierno tiene pinta de que el sístole ya no bombea bien.
Poco se le puede reprochar a unos jugadores que siguen sacando la casta de donde no la hay. Con diez, remontada; con nueve también.
El Madrid ha roto casi todas las barreras de lo imposible en este modo, tan particular, en el que se ha acostumbrado a vivir. Y es bonito, no vayan a pensar lo contrario. Tal vez, incluso más que ganar fácil y cómodo. Perjudicial para la salud, sin duda, pero bonito. Esa heroica que roza cuando parece que todo es imposible, que otro día será, más parecido a una "Nadalada" que a algo lógico.
Lo cierto, es que en la mayoría de ocasiones, este equipo, sale airoso de estos envites. Supongo que le resulta una situación tan natural y cotidiana que no se tensa, ni se ofusca. Ni se pone nervioso en los momentos delicados, cuando los demás, como el Málaga, sí.
El Bernabéu grita, ruge, los minutos se van haciendo más largos, y el Madrid te come. De esa lección, arte y parte, nacida de las huellas impregnadas de Capello, no se vayan a olvidar, han aprendido todos. Algunos como Raúl ya la sabían. Otros como Higuaín empiezan a entenderla.
Me cuesta conciliar con los que pitan a esos jugadores. Que miren pues hacia arriba y vean el desastre que les han dejado Calderón y su trupe. Dos ligas donde no las había; créanme.
Pero bien, volvamos al principio; al "no hay más".
¿Qué pasa cuando la guapa ya no es tan guapa? ¿ni las noches son todas de boda? Pues que en la justa medida que ustedes quieran ponerle, el fútbol es irremediablemente parecido al amor. Y ahora, pasa una morena que nos llama la atención por ser muy guapa. Si quieren le pondremos Barça. Y sus noches son todas de boda, y aquel amor irracional se ha convertido en monótono y tildoso. Y por mucho que en un arrebato de coraje nos volvamos locos he intentemos recuperar lo perdido, la mañana siguiente nos devuelve al origen, a la cruda realidad. Y la realidad dice que, al menos, en este Madrid que tenemos, el amor, como titulaba aquel libro de Beigbeder, dura tres años.
Y este es el tercero.


Artículo de Tomás Guasch para AS, publicado hoy, tras el primer partido de pretemporada del Real Madrid.
¡Cuanta razón tiene!


Plan C... ¡Clonen a Raúl!

Tomás Guasch | 28/07/2008


Lo sospecho hace tiempo y tras verle ayer me reafirmo: Raúl González no se jubilará nunca. Un día, alguien le convencerá de que lo haga; quizá su primer nieto. Para entonces habrá superado a Di Stéfano en partidos, goles y saques de banda, e incluso a Santiago Bernabéu en años de militancia madridista: es insaciable el hombre. Ver cómo afrontaba el nuevo curso fue una de las atracciones del estreno blanco y ahí quedó: medio tiempo yendo y viniendo, que igual le da verano que invierno, y acabando, ¡zas! Cabezazo entre dos defensas en plan Santillana, golazo y a la ducha. Y ahora, ir a por Villa, le faltó decir. Es un 'pesao' glorioso. Y se le nota que está excitadísimo. Lleva las banderillas negras de la Eurocopa y se jugó en Austria. Aquí también marco yo: con esa idea debió saltar al campo y no paró hasta conseguirlo. Con sus botas nuevas, su cámara hipobárica esa en la que duerme en su casa, su talante irreductible. Es único en el mundo, sí.

El Madrid confirmó que tiene base de equipo (estelar Robben) y que con un par de retoques estará para saltar a por la décima Copa de Europa. Me da que Van der Vaart llegará seguro y lo demás está por ver. Cristiano Ronaldo, el Plan A; Villa, el B ¿Y Huntelaar, por cierto? ¿No dijo Schuster que es el Van Basten que viene? El problema del Real Madrid es que la clonación humana no está del todo conseguida: el reto que hay es encerrar a los médicos en Valdebebas y no dejarles salir hasta que consigan otro Raúl. Yo lo intentaría: sería el Plan C.


PD: Por cierto, Nadal, que lleva 29 victorias consecutivas, ganó ayer en Toronto. Por Dios, como decirle a éste chaval que ahora interesa qué pare de ganar. En fin, un crack...Aquí lo mejor de la final ante Kiefer.

Y, esta vez si, PUDIMOS

¡ESPAÑA!
CAMPEONA DE EUROPA
2008


29 de junio de 2008
(3:30 am)

Veinticuatro horas sin dormir no dan para escribir un poema que emocione, seguramente. Ni tan siquiera para ripiar un texto con la coherencia que merece el momento, ya histórico. Pero necesitaba desahogarme antes de dormir; créanme de un bendito tirón.
España es campeona de Europa. Creo que alguna vez dije que si veía a la selección de fútbol ganar algo ya podría morirme. Pensándolo bien, tampoco me parece un buen momento para visitar el roble, si es que lo hay; el momento, digo.
Aún tengo que despertarme mañana y ver que era verdad. Que aquella careta de idiota con la que acabamos cada aventura de "La roja", se la hemos regalado a los alemanes. Que nos hemos vengado de montones de generaciones que se quedaron con esa cara. Que estos chavales, hombres ya, han vengado a otros tantos que lo intentaron con las mismas fuerzas, e incluso con más talento. A Arconada, a Camacho, Butragueño, Juanito, Goiko, Hierro, Maceda, Santillana, Señor, Luis Enrique o Raúl. Esto me da a pensar, por si alguien aún lo dudaba, que el fútbol, además de muy grande es la ciencia más inexacta que existe. Con la de veces que creíamos que esta vez si y nos dábamos con un canto en los dientes. Resulta que a la menos esperada, quien nos lo iba a decir antes de empezar, lo hemos logrado. No sé si hemos cambiado la historia pero ya estamos ahí y, lo que es más importante, hemos disfrutado como merecíamos. Porque España, como país, lo merecía. Porque los bares, las redacciones, las fábricas y los padres, sólo hablan de fútbol los lunes y este territorio, tan treméndamente futbolístico, no merecía ir con la cabeza agachada siempre.
Pero volvamos al fútbol. Digo que es grande, porque lo de ayer no puedo calificarlo de otra cosa. Toda España echada a la calle celebrando algo que le correspondía, algo que podremos contar a nuestros nietos. ¡Si pequeños! yo vi a nuestra selección ser campeona de Europa. Y vi a España tirarse a la calle a celebrarlo. Y a los del Barça abrazarse con los del Madrid, y celebrar algo juntos. Porque pude salir con la bandera y tirarme al agua sin que me tildaran de nada más que de otro simple aficionado que disfruto el momento; bendito momento. Que disfrutó con la cabalgadas alocadas de Ramos, con las travesuras de Marchena, con la locura más cuerda de Puyol. Que disfrutó con los goles del "Guaje", con las palmas de un jerezano y el acento canario de Silva. Con el toque de Xavi, la clase de Cesc, el trabajo de Senna y el miedo a la portería de Iniesta. Con aquel gol del "Niño" Torres y aquel portero que siempre supimos que era algo más que un portero.
Y vi al rey perder los papeles por un balón que, está vez, si quiso entrar.
Y nos reímos, y disfrutamos, y lo celebramos. Y el fútbol, grande como es el, nos devolvió un trozo de lo que nos debía.
No puedo decir mucho más; al menos ahora.

Asesinos del fútbol

Bueno pues al final me lié con un programita muy chulo de edición de vídeos, y empezé a recopilar entradas brutales de fútbol.
El resultado son estos dos vídeos que suman once minutos de asesinos dispuestos a cortar piernas sin concesión, a romper tibias y peronés, a fracturar tobillos y, a todo tipo de criminalidad que se pueda ver en un campo de fútbol.

Dedicatoria especial para Danny6, al que esto le pone mucho, y a V.G, con afecto, quien en un articulo se ponía en contra de mi persona por haber dicho que Goicoechea era un "turcebotas". Llámalo si quieres "cortador de césped" pero jamás trataré como un gran futbolista a un tipo que es capaz de cargarse a Maradona, el mejor jugador de la historia, después de haber lesionado a Schuster, otro que también jugaba un rato.
Ni a él, ni a ninguno de este vídeo...
¿Un gran palmarés? No lo dudo; pero para mí siempre estará ensuciado por esto, y aunque Maradona nunca fue un Santo, ni mucho menos, pero entrar a lesionar a alguien debería estar penado. Como no lo está, lo penan los aficionados en sus recuerdos; es lo mínimo.

En este resumen está esa entrada al 10, por aquel entonces en el Barça, y ni cabe decir que todas las entradas tienen algo en común; ninguna va a otra cosa que a hacer daño.

Ni que decir tiene...absténganse de estos minutos los pocos amantes del juego sucio.

PD:Este vídeo contiene imágenes que pueden herir la sensibilidad del espectador.





Tributo al Fútbol

Ya de por sí, Anfield es un lugar que no deja lugar a la especulación. Ni una sola escapatoria. Aquí se ha venido a jugar a fútbol. En la bocana de vestuarios, después de veinte metros de pasillo, hay un cartel que dice: "THIS IS ANFIELD". Por si acaso minutos después alguien se olvida que está en la catedral del fútbol y, casi casi, de la historia en general. Al rival le asusta, o le debería asustar esa idea. Pero normalmente no suele ocurrir eso, si no todo lo contrario; si lloramos aquí salimos muertos. Ni que decir que el cartel recuerda a los jugadores del Liverpool a donde salen a jugar. Que han de hacer y que no. Mientras de fondo 50.000 almas cantan el You'll never walk alone. Sería imposible no escucharlo. Esa debe ser, sin duda, una de las cartas que esconden para tratar con tal magia ese deporte, ese momento. Ayer Liverpool y Arsenal, nos regalaron uno de los partidos más bonitos de la era moderna de este deporte. De los que ya no quedan. No fue un equipo el que jugó bien; fueron los dos. Cada uno a su manera. Un toque y fuera. Pase, pared, desmarque y ocasión. Por cierto, la mayoría de jugadores no ingleses. Da igual, se han acostumbrado a que allí no se puede jugar a otra cosa, no se puede especular con nada, ni siquiera con un segundo de pausa para tomar aire. Sería como una desidia a ese deporte, a toda esa gente. No tendrían perdón. Me recordó mucho a aquel fútbol ingles de una década atrás. Cuando Cantona se decidió a bajar el balón al suelo y todos aprendieron que se puede jugar a la velocidad de la luz tratando al balón con la exquisitez propia de cada uno. Comos si pudiera hacer poesía de un partido. Lo de anoche fue algo así. Noventa minutos sin pausa. Si no te gusta esto, nosotros vamos a hacer que te guste. Sin ascos al balón, sin racanerías, sin excusas. Si despegabas los ojos del televisor te hubieras perdido algo. Un córner, una falta, una carrera, una gol. Fue una demostración de que aún se puede jugar a fútbol con el sabor del espectáculo, la emoción del resultado, el toma y daca sin cesar. Hacía tiempo, mucho tiempo, que no veía un partido así. Trepidante, sin intrigas, sin que ninguno de los dos escondiera nada de lo que tenía, sin un sólo silencio y, cuando pasa eso, hasta el árbitro se contagia de las almas para no cortar tal momento.
Hace ya algunas primaveras que el fútbol inglés tenía algo que enseñarnos a todos y ayer Liverpool y Arsenal lo bordaron.
¡Gracias!

Ayer, y después de mucho tiempo, pude al fin cumplir uno de mis sueños. ¡Ir a la masía!
Aún siendo madridista confeso he de reconocer que me hacía especial ilusión ver las instalaciones de can Barça y a los jugadores entrenado.
Todos lo pasamos muy bien viendo a los futbolistas, y tanto yo como los que me rodeaban pasamos un día genial.
He aquí una pequeña muestra de mi paso por el entrenamiento azulgrana. Al final de este pequeño vídeo las cámaras nos enfocan...



PD: La única alegría verdiblanca de esta temporada

¿Por qué tendré la sangre tan blanca?

Cuelgo esta historia a sabiendas de que la lean mis conocidos y que los psicólogos que se enteren me quieran llevar a sus consultas. Y con razón. Basada en un hecho real de supersticiones, sentimientos y momentos que pasarán a la historia de mi vida en este idilio con el Madrid.

Solo me queda un consuelo si los psicólogos son blancos me entenderán y si son del Barça estarán mucho peor que yo.

Acabo de llegar a casa y el Madrid es campeón

Este es el relato de dos horas de infarto. Momentos algunos en los que ya ni sentía ni padecía. Periodos de fe y de todas las supersticiones que estuvieron al alcance de mi mano. Arranca todo. El Madrid solo tiene que ganar en casa al Mallorca para ser campeón. La tarea no parece muy difícil, claro que con esta liga y este Real, todo es tan fácil como complicado. Quien nos lo iba a decir hace apenas dos meses. Pero una vez girada la tortilla el Madrid había pasado del milagro al deber, a la obligación y solo eso ya cambiaba el panorama. Me junto con seis amigos en un bar. Realmente amigos solo hay uno pero con ese escudo cualquiera puede cenar en mi casa.

El Mallorca envía un balón al palo cuando todavía buscaba un sitio adecuado para vivir los noventa minutos de juego. ¡Vamos a sufrir! El Madrid no ataca por ningún sitio y deja lagunas atrás. El Mallorca que por cierto corría como si jugarán una final de la copa de Europa da el zarpazo y pone el gol. No me lo puedo creer. Si no somos capaces de atacar bien al menos guarda la defensa pero ni eso. Apenas un suspiro después Van Nistelrooy se lesiona. El Barça está ganando 0-3 en Tarragona y empiezo a recordar que fui niño y que viví lo de Tenerife. Se abre la caja de los fantasmas. Sin “Van Gol” pichichi de la liga tenemos que remontar el marcador. Necesitamos otra remontada y creo que van nueve en los últimos dos meses y medio. Me he cambiado veinte veces de silla, de televisión y de lugar. Pero nada. Nada de nada. Estamos en el descanso y esto tiene muy mala pinta. Cuando vuelvo a entrar al bar después de tomar un cierto aire dentro de ese infarto futbolístico la segunda parte ya ha comenzado. Todo sigue igual solo que el Madrid se ha volcado a la caza del gol y deja muchos más espacios en defensa. Varela puede poner el segundo y perdona. No me lo puedo creer. Beckham se lesiona también y se despide del Bernabéu. Ya no puedo más quedan veinte minutos para el final. El Barça gana 0-4 y cuando parecía todo hecho el Madrid va a dejar escapar esta liga. Y es que el fútbol como el amor no es una ciencia exacta. ¡QUE RAPIDO PASA EL TIEMPO! Me voy del Bar. No puedo más con esta agonía. Recuerdo que el gol del Madrid la semana pasada llegó cuando me cambie el anillo de dedo y de mano. Vamos a la izquierda “Larita”. Estoy de camino a otro bar. No muy lejos apenas 500 metros separado del primero. De camino entre ambos escucho un ruido que solo este Deporte es capaz de producir con esa resonancia. ¡GOOOOOOOOL!

No se de quien es aunque por la zona y por el fuerte zumbido intuyo que es blanco. Una de dos. O es el fin o el principio del sueño. Por un balcón escucho ¡Vamos Madrid!

El gol es del Real. Otra vez la heroica. ¿ y ahora que? Mi idea era ir a ese Bar pero el Madrid ha empatado cuando estaba de camino. Y da igual. Creo en Dios aunque podía haber echo que no me gustará el fútbol, al menos al que yo no juego. Estoy limitado, no puedo correr ni centrar, ni rematar, solo puedo mirar la pantalla. Dentro del Bar. 1-1 ¡QUE RAPIDO PASA EL TIEMPO! Iker salva una contra del Mallorca. Corner a favor del Madrid. Diarra remata y con todo el suspense de una película americana el balón entra. ¡GOOOOOOOL!

Salgo del bar a sabiendas que quedan diez minutos de agonía. Voy a dar un paseo desde el bar a la estación. Tranquilo pensando en alguna canción o en algún verso que me ayude a acortar el espacio hasta el final. Lo más difícil se ha hecho pero el fútbol es tan inexacto como lo era hace media hora en la que el Barça era campeón así que todo puede pasar. Aunque no quisiera mi cabeza me ha llevado instintivamente a cantar “Allá donde se cruzan los caminos, donde el mar no se puede concebir… ¡GOOOOOOOOOOOOOL! Por el ruido de los mismos lugares se que es nuestro aunque en ese momento de intervalo, ese mini-segundo de blanco mental no siento nada. Pero es nuestro. Reyes ha marcado el tercero. Lo sé porque un tipo con una camiseta “Pongamos que hablo del MADRID” ha salido corriendo del bar a la calle. Vuelvo de camino al lugar del crimen y entro. 3-1. Quedan seis minutos. Por cierto. ¡QUE LENTO SE PASA EL TIEMPO! Quedan segundos y mientras todos cantan yo me voy cambiando de ropa. Llevaba los artilugios merengues (camiseta, pantalones y bufandas) en mi bolso. Funciono el día en que mi Andalucía subió a primera y yo guarde la camiseta verdiblanca en el bolso hasta el final en el que me la puse. Las calles son blancas. Se acabó. El Madrid es campeón de liga. Vuelvo corriendo como un loco al Bar en el que empecé a ver el partido. Y me fundo en un abrazo con Dani (el único amigo de verdad) y con todos los demás. Y después poco recuerdo. Salimos del Bar y a nos encontramos a la hermana, madre y abuela de Dani en el ayuntamiento de Barberà. Fue lo segundo que abracé con el Campeones, campeones. Y hasta ahora que he llegado a casa todo es libre de imaginación. Bailamos, cantamos, y pasamos por todas las fuentes que había. La de Barberà la habían vallado nuestros socialistas a cal y canto así que invadimos la otra. Bueno esa también… Nos bañamos en Sabadell, en la fuente del Parc Catalunya que parecía el centro de Madrid. Encontramos a muchos amigos por el camino, de esos que solo ves de cuando en cuando y que me hicieron recordar porque soy del Madrid. Repito. Que más me gustaría a mí que no haber nacido para esto, que no tener más escudo que el mío. Pero ya no tiene arreglo. Tengo la sangre blanca. Pero esto es un deporte, un juego en el que unas veces gana el Madrid y otras los demás. Lastima que algunos no lo sepan. Recuerdo cuando hace un año llame a todos mis amigos cules para felicitarles por el campeonato. Como aficionado se que es algo muy bonito. Ayer nadie de ellos me llamó. Y que más da. Me llamo mi madre que es más blanca que yo aunque no lo diga y siempre limpia la replica de la Cibeles que tengo en mi cuarto con una estima especial y casi melancólica. Y mi novia aunque sea para controlar si bebía. Y estaba con Dani. Y el Real Madrid era otra vez Campeón. Y van 30. Me voy a dormir mientras veo por televisión la imagen de Raúl colgando la bandera en la diosa Cibeles. Que grande es esto del fútbol, pero… Al fin y al cabo mañana será otro día.

Hablando de...Maradona













Quería describir brevemente lo que dios (perdón) Maradona, singnificó para el fútbol.
Que mejor que decir simplemente lo que siento. Se me pasa como a todos la vida, amores sin corresponder, largos trechos a la deriva, ciudades que nunca podré conocer. Me faltó dinero y más de un trabajo digno, cerrar la boca de vez en cuando y hablar alguna vez cuando callé.
Pero todo eso queda en popa y se puede cambiar con el tiempo, la experiencia y cuando la barba se vaya haciendo fragmento importante de mi rostro.Pero todos tuvimos una infancia y la mía siempre he tenido la sensación de que quedo un poco huérfana y vacía. Lo que nunca olvidaré es lo que nunca sucedió. Eso si es lo peor, la más dura de las nostalgias y una losa que pesara siempre en mí.Por si no lo entienden se lo explicare más rápido, directo y conciso, así que procuren no pestañear en las próximas doce líneas.Cuanto tenía “10” años, mi padre me regaló mi primer balón de fútbol por mi aniversario. Era una Adidas “Tango” replica casi exacta del esférico utilizado en un mundial cualquiera llamado “Mejico “86”.
Solo pude decirle…
No tienes sacrificio, talento, ni tiempo. Apenas tienes dinero, casi nunca comes bien, duermes de vez en cuando bebiendo un vino peleón y los pocos amigos que tienes son más enemigos que nunca. Y además por si no lo ves el tiempo se te esta llevando todos tus deseos y tus sueños están más rotos cada día.

Y aunque nunca te admiraría, a pesar de todo te envidió “Tu viste jugar a Maradona”.

PD: A mi padre que cuando me hablaba de Diego lo hacía con la piel de gallina.

"You’ll never walk alone"



When you walk through a storm,

Cuando camines atravesando una tormenta

Hold your head up high,

Mantén bien alta la cabeza

And don’t be afraid of the dark.

Y no te preocupes por la oscuridad

At the end of a storm,

Al final de la tormenta

There’s a golden sky,

Hay un cielo dorado

And the sweet silver song of a lark.

Y el dulce y plateado canto de una alondra

Walk on through the wind, Walk on through the rain,

Camina a través del viento, camina a través de la lluvia

Though your dreams be tossed and blown..

Aunque tus sueños se vean sacudidos y golpeados

Walk on, walk on, with hope in your heart,

Sigue caminando, sigue caminando, con esperanza en el corazón

And you’ll never walk alone…….

Y jamás caminarás solo….

You’ll never walk alone.

Nunca caminarás solo.

Walk on, walk on, with hope in your heart,

Sigue caminando, sigue caminando, con esperanza en el corazón

And you’ll never walk alone…….

Y jamás caminarás solo….

You’ll never walk alone.

Nunca caminarás solo.